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Que hacer si mi hijo tiene bajo rendimiento académico

Es común confundir los servicios educativos que se pueden brindar cuando un niño o adolescente esta presentando bajo rendimiento académico; son muchos los profesionales a los que podemos acudir buscando una respuestas, pero realmente, ¿sabemos lo que el niño necesita en determinado momento? Los problemas académicos no todos provienen de la misma raíz, por consiguiente estos no deben ser tratados de la misma manera; en esta ocasión discutiremos dos tratamientos educativos, que suelen confundirse en el proceso; nos referimos a las tutorías educativas  y a las terapias educativas.

En la práctica educativa se considera que mas de 15% de la población presenta una dificultad que será evidente al momento de aprender; teniendo como resultado bajo rendimiento académico, ritmos lentos de aprendizaje,  falta de motivación escolar entre otras.

De esta manera comienza la búsqueda de los padres por una respuesta y un tratamiento que sea funcional para su hijo, en el que con el tiempo no sea necesario un acompañamiento escolar, si no que se valga por si solo para mejorar su rendimiento.

En el ámbito educativo, tenemos dos líneas de intervención, cada caso dependerá del diagnostico que le ha sido brindado:

Tutorías educativas: Es una de las líneas más comunes, el padre de familia busca una maestra que repase por la tarde los temas escolares que no han sido asimilados, el trabajo de las tutorías se centra en las cuatro materias básicas, lenguaje, sociales, ciencias naturales y matemáticas; además la maestra encargada de la tutoría brinda apoyo para estudiar en periodos de exámenes y a realizar las tareas que están pendiente.

Las tutorías educativas son un buen acompañamiento para los niños y adolescentes que no pasan con sus padres durante el día.

Terapia educativa: La terapia educativa es poco conocida a  pesar de los alcances e importancia que esta tiene; la terapia parte de una evaluación en la que se conocen las áreas que intervienen en el proceso de aprendizaje, entre estas, atención, memoria, discriminación visual, auditiva, psicomotricidad,  entre otras; la terapia tiene como fin principal estimular todas aquellas áreas por las cuales el niño o adolescente no adquiere los aprendizajes de la manera correcta; es ideal para chicos diagnosticados con problemas de aprendizaje, dislexia, discapacidades sensoriales y cognitivas.  Es importante mencionar que la terapia educativa no trabaja  en preparación para exámenes, ni con las materias escolares.

Estas no son las únicas intervenciones en el ámbito educativo, es necesario ademas conocer los aspectos emocionales de niños y adolescentes, así como los procesos escolares previos e hitos del desarrollo.

Es importante que por cualquiera que se desee optar,  se hable  con un especialista, de esta manera te aseguras que la decisión tomada, corresponde a la mejor para el caso de su hijo.

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