Blog

Mi hijo no aprende a leer ¿Qué hago?

Aproximadamente el 15% de los niños presenta problemas para adquirir la lectura y escritura

Uno de los problemas que más preocupa a los padres de familia, es la poca habilidad lectora que ha adquirido su hijo, este  no es un problema frecuente, este ha sido un problema que ha acompañado a padres a lo largo del tiempo.

La  lectura y la escritura es uno de los procesos más importantes en  el sistema educativo, por una parte si el niño adquiere habilidades lectoras se abre un mundo de oportunidades y de conocimientos a los que pueden accesar de manera inmediata; por otra parte está el niño que no logra adquirir la lectura y escritura, lo contrario a primer caso, a este niño, se le cerraran muchas oportunidades entre estas es probable que repita grado y que la frustración y la ansiedad infantil sean parte de su diario vivir, principalmente cuando es hora de leer.

La dificultad para aprender a leer y escribir es un tema que preocupa a muchos padres de familia, y es una de las principales causas de consulta ante un terapeuta educativo.

Principales causas por las que un niño no aprende a leer.

 

  • Retrasos en el desarrollo del lenguaje. Al igual que el desarrollo del lenguaje, la lectura y la escritura es una habilidad lingüística, estas habilidades se desarrollan en etapas en las que al estar relacionadas si se retrasa una, suele afectar a las demás.

 

  • Inadecuada metodología.  Como seres humanos tenemos características diferentes y aprendemos de maneras diferentes, esto es aplicado a los niños y los procesos de aprendizaje. Las metodologías utilizadas para enseñar el proceso de la lectura y escritura no siempre beneficia a todos de la misma manera.

 

  • Inmadurez en el niño. Para adquirir la lectura y escritura hay muchas habilidades previas que deben ser desarrolladas, es por esto que no hay una edad específica para aprender el proceso, el aprendizaje está ligado a los procesos madurativos de cada niño y los estímulos previos que este haya recibido.

 

  • Discapacidades cognitivas y sensoriales. En la etapa escolar es cuando como padres nos damos cuenta que el desarrollo de nuestros hijos va más atrasado que los demás niños de su clase, muchos de estos retrasos no se deben a la falta de madurez, si no a un problema con un pronóstico más reservado; la discapacidad cognitiva hace que el niño no procese adecuadamente la información que recibe del entorno, por consecuencia que su aprendizaje sea más lento. Las discapacidades sensoriales harán que no discriminemos correctamente los sonidos y las formas de la letra.

 

  • Problemas emocionales. A pesar que los problemas emocionales tienen poca incidencia en el desarrollo de la lectura y escritura, interfieren en los procesos de aprendizaje.

 

Qué hacer si mi hijo no aprende a leer.

  • Ya conocimos algunas de las principales causas,  pero que podemos hacer y como apoyar a nuestros hijos, las siguientes recomendaciones podrían ayudarte.

 

  •  Los docentes  son un gran apoyo al momento de adquirir nuevas habilidades, como padres de familia es importante que mantengamos constante comunicación con ellos.

 

  • Consultar a su docente o a su pediatra si es necesario realizar evaluación visual y auditiva para descartar una discapacidad sensorial, basados en algunos parámetros observados ellos podrán recomendarlo si lo consideran necesario.

 

  • Si ha observado dificultad en otras áreas de aprendizaje, lo mejor es realizar una evaluación psicométrica, esta nos ayudará a descartar una discapacidad cognitiva que pueda estar afectando los procesos educativos de nuestro hijo, de igual manera es recomendable consultarlo con su docente o pediatra.

 

  • Analizar el entorno de aprendizaje, este debe brindarle seguridad en cada etapa, un niño seguro de sí mismo aprende más.

 

  • Si la familia está pasando por procesos de cambio, entre estos perdida de un familiar, divorcio, maltratos, etc; hablarlo con su docente, o el asesor pedagógico de la institución,  esto ayudará a adecuar los objetivos propuestos para el niño.

 

  • Si el retraso en la lectura y escritura es muy marcado y ha comenzado a tener consecuencias negativas en nuestros hijos, como resistirse a ir al colegio,  inseguridad, baja autoestima, frustración, lo ideal es buscar un terapeuta educativo  que nos apoye con el proceso.

 

No esperemos a tener repercusiones negativas para buscar ayuda, recordemos que nuestros hijos son lo más importante y de nuestras acciones dependerá su desarrollo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *